Cambios en los distintivos medioambientales

En el pasado ya realizamos varias entradas en nuestro blog sobre la implantación y la recomendación de comenzar a utilizar los distintivos medioambientales con la intención por parte del gobierno y la Dirección General de Tráfico de realizar una adecuada clasificación a los vehículos en función de los niveles de contaminación emitidos. Con este nuevo modelo se ha buscado el objetivo de poder establecer políticas municipales eficaces en episodios de alta contaminación y discriminar positivamente a los coches más respetuosos con el medioambiente.

Recordamos que las etiquetas medioambientales de la DGT distinguen a los vehículos con la etiqueta Cero (eléctricos o híbridos con una autonomía de 40 kilómetros), ECO (resto de híbridos y propulsados por gas), etiqueta C (los diésel matriculados a partir de 2015 bajo la normativa Euro VI y los gasolina bajo normativa Euro IV, V y VI) y etiqueta B (diésel matriculados a partir de septiembre de 2014 bajo la normativa Euro IV y V; y gasolina bajo la normativa Euro III). El resto de los vehículos más antiguos carecen de dicho distintivo.

Tras varios años en funcionamiento, el sistema ha recibido ciertas críticas por parte de asociaciones y personal afín al sector automovilístico y de fabricación de vehículos. La clasificación otorgada por estas etiquetas ha ido quedando poco a poco obsoleta según han avanzado las nuevas tecnologías estos últimos años. En concreto, se está categorizando como ‘ECO’ a coches de gran potencia y altas emisiones contaminantes sólo por el hecho de incorporar un sistema de microhibridación de 48 voltios, emitiendo prácticamente el mismo volumen de emisiones que un coche con un motor exclusivamente diésel o gasolina.

Otra de los debates en el etiquetado hace referencia a los automóviles híbridos enchufables con más de 40 km de autonomía en conducción meramente eléctrica. Se están categorizando con etiqueta CERO cuando en conducción real cuando realmente cumplen el límite de emisiones sí el nivel de carga de la abtería alcanza su máximo, circunstancia que no se cumple por muchos conductores porque no recargan su vehículo a diario y los kilómetros en conducción eléctrica son escasos. Por esta razón, sí el nuevo etiquetado medioambiental se basará en el nivel de emisiones reales de estos vehículos CERO híbridos enchufables y de los ECO híbridos ligeros, seguramente este tipo de automóviles no les correspondería sus distintivos actuales.

Por esta razón, el director general de Tráfico, Pere Navarro, ha anunciado que están trabajando en una nueva reforma del etiquetado ambiental de cara a 2021. En ella no se contempla una revolución completa, sino la conservación de las etiquetas actualmente utilizadas y modificaciones que afectarán a los nuevos vehículos que se comercialicen a partir de la nueva fecha que entre en vigor.

La gran novedad en este nuevo etiquetado medioambiental en la que está trabajando tanto el Ejecutivo como la DGT podría ser la introducción de una nueva etiqueta, denominada con la letra D. Dicha etiqueta serviría para clasificar a aquellos vehículos que actualmente disponen de etiquetado C pero que realmente su nivel de contaminación es muy bajo. Es decir, los nuevos vehículos diésel de nueva generación que incluyan el sistema de filtro de partículas, sistema SCR (Selective Catalytic Reduction) y adicción del aditivo AdBlue® para la eliminación de gases contaminantes.

Como ya comentamos anteriormente, en un momento crucial en el que se discute el futuro de los vehículos diésel, estudios recientes indican que los nuevos modelos diésel con las nuevas tecnologías anticontaminantes incorporadas como es el sistema SCR con el aditivo AdBlue® son muy eficaces para la descontaminación del sector del transporte actualmente y esta posible propuesta de nuevo etiquetado es una clara apuesta de cara a fomentar su uso en el futuro.