¿Cómo y quién certifica la producción y el suministro de AdBlue®?

Actualmente todo fabricante que desea mostrar su compromiso y buenas prácticas de producción y suministro de AdBlue® está obligado a obtener el certificado que otorga la VDA. Sin embargo, el proceso de obtención de la licencia de la VDA deja algunos resquicios que cuestionan su credibilidad, lo que pone en duda la calidad del producto que se vende tras la marca AdBlue®.

¿Qué es la certificación VDA y cómo se consigue?

Los derechos de la marca AdBlue® fueron adquiridos por la Verband der Automoblinindustrie e. V (VDA) que es la asociación de fabricantes de la industria automotriz alemana. Sólo la VDA puede otorgar licencias de AdBlue® a los fabricantes y distribuidores de todo el mundo. Para lograr dicho estándar, los fabricantes de AdBlue® deben pagar a la VDA y someterse a un proceso de evaluación y auditoría del sistema de producción para comprobar el cumplimiento de los requisitos establecidos por la norma ISO-22241.

A pesar de que dicha licencia busca asegurar que la cadena de fabricación, almacenaje y distribución de AdBlue® es la adecuada, el sistema de concesión de licencias de la VDA muestra serias deficiencias en el sistema de auditorías:

Falta de seguimiento: Tras pasar la primera auditoria en una fecha previamente acordada, no se realiza ningún seguimiento por parte de la VDA que confirme si se siguen cumpliendo los requisitos de la ISO-22241.

Ausencia de otras garantías: No se exige a las empresas disponer de otras certificaciones como la ISO-9001 que certifiquen la calidad continuada de sus productos y procesos.

Centros sin auditar: No todas las instalaciones tienen que ser auditadas. Solamente se exige una evaluación a un tercio de todos los sitios de producción mencionados por el fabricante siendo el certificado válido para todos ellos, incluso los que no han sido auditados y que pueden no estar cumpliendo con la norma. Se puede dar incluso el caso de que algunos centros de producción no sean nunca auditados por la VDA y aun así podrían asegurar que disponen de la licencia para distribuir AdBlue®.

Ambigüedad de la norma: La norma ISO sobre la que se basa la auditoria de la VDA da pie a interpretar algunos puntos que pueden resultar clave a la hora de asegurar el control de calidad. En lugar de realizar una lectura restrictiva que garantice que el producto cumple siempre con las especificaciones, la VDA ha optado por aplicar una metodología que facilita posibles malas prácticas.

Muchos productores se han aprovechado de este resquicio que ha dado como resultado la proliferación de fabricantes a pequeña escala que no están fabricando AdBlue® según la norma y están comercializando el producto cómo algo que no es AdBlue®. Por lo tanto, la certificación de la VDA no siempre es sinónimo de que el producto este fabricado bajo el estándar de calidad y resulta imperativo que los consumidores exijan al fabricante garantías adicionales.