BMW apuesta por el diésel más limpio.

Ya hemos explicado anteriormente que no todos los diésel son iguales. En los años 90 los diésel vivieron un momento de enorme auge. Sus emisiones de CO2 son menores que en el caso de los motores de gasolina y por entonces los análisis en cuanto a emisiones contaminantes no habían puesto el foco en los óxidos de nitrógeno que con el tiempo se han demostrado tremendamente nocivos.

Los coches con motor diésel de los noventa y de la primera década de los 2000 que todavía hoy circulan por nuestras carreteras vierten a través de sus tubos de escape cantidades hoy impensables de partículas en suspensión y de óxidos de nitrógeno.

A partir de 2010 se fue generalizando la implantación de un filtro de partículas y un catalizador acumulador de NOx en los vehículos diésel de los distintos fabricantes (el filtro de partículas es de hecho obligatorio desde 2015), disminuyendo de una forma exponencial tanto las partículas en suspensión expulsadas como los gases nocivos (hasta un 80-85%).

Pero el siguiente paso en la apuesta por un diésel limpio se produce con los catalizadores SCR con depósito de AdBlue®: estos catalizadores inyectan Adblue®, una solución acuosa a base de urea inodora, para convertir los NOx en vapor de agua y nitrógeno antes de que salgan por el tubo de escape. Se trata de una tecnología más eficaz que el anterior que logra eliminar hasta el 95% de NOx.

La postura de los fabricantes.

Los fabricantes no son ajenos a la creciente preocupación por la calidad del aire y su relación con las emisiones de los vehículos. Encontramos marcas que deciden hacer una apuesta decidida por las tecnologías que permiten controlar las emisiones hasta prácticamente igualar cifras de los vehículos de las tecnologías denominadas “cero emisiones”.

Es el caso de BMW. El fabricante alemán ha anunciado en un comunicado que a partir de primavera todos sus vehículos diésel de los modelos Serie 1, Serie 2, Serie 3 y Serie 4 incorporarán de serie la tecnología BluePerformance, es decir, todos sus motores diésel estarán equipados con catalizador SCR con AdBlue®.

¿Cundirá el ejemplo entre el resto de marcas?